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El rojo continúa evaluando la posibilidad que está instalada sobre la mesa de trabajo de la dirigencia: competir en la Liga Nacional de Básquet durante la temporada 2026/2027.

La chance existe y el club de calle Corrientes no la descarta. Por el contrario, la analiza en profundidad, estudiando cada detalle deportivo, económico y estructural que implica dar el salto a la máxima categoría del básquet argentino. Mientras tanto, el diálogo con la Asociación de Clubes se mantiene constante, no solamente por esta situación puntual, sino también por el plan de infraestructura que ambas partes vienen desarrollando conjuntamente desde hace varias temporadas con el objetivo de seguir modernizando las instalaciones de la institución.

Si bien ya venció el plazo reglamentario inicial que otorgaba seis días posteriores a la finalización de la competencia para confirmar el interés por la plaza disponible de Obras Sanitarias (Atenas oficializó su compra), San Isidro logró obtener un margen adicional para continuar con el análisis. Esto se debe a la posibilidad de que la Liga Nacional vuelva a contar con 20 equipos en la próxima temporada.

Ese lugar quedó vacante tras la salida de Riachuelo de La Rioja antes del comienzo de la edición 2025/2026 y ahora aparece como una alternativa concreta para ampliar nuevamente la cantidad de participantes. En ese escenario, el primer derecho deportivo corresponde a San Isidro por su condición de subcampeón de la Liga Argentina.

La dirigencia entiende que una decisión de semejante magnitud no puede tomarse apresuradamente. Por eso las reuniones continúan y durante los próximos días podrían acelerarse las definiciones. El respaldo de los sponsors que ya acompañan al proyecto, sumado al interés de nuevas empresas que observan con atención una eventual participación en la élite del básquet nacional, generó un escenario que invita al club a estudiar la oportunidad con una mirada distinta.

Por el momento no hay una decisión tomada. Las próximas jornadas serán determinantes para definir si la institución formaliza su interés de incorporarse a la Liga Nacional o si continúa su proyecto deportivo en la Liga Argentina, competencia en la que viene siendo protagonista en las últimas temporadas.

Mientras tanto, el armado del plantel también comienza a aparecer en el horizonte. Independientemente de la categoría que dispute, San Isidro tiene asegurada la continuidad del entrenador Sebastián Porta y del escolta Manuel Lambrisca, ambos con contrato vigente. El resto de los jugadores finalizó su vínculo al concluir la temporada y deberá resolverse su situación una vez que el club defina el rumbo deportivo para la campaña 2026/2027.