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Descubren el fósil de una serpiente subterránea que podría reescribir la historia de esos reptiles
Buenos Aires, 24 julio (NA) -- Un fósil de serpiente hallado recientemente en Brasil podría pertenecer a la especie más antigua conocida hasta el momento: Tametara mirim, que vivió hace entre 85 y...
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Buenos Aires, 24 julio (NA) -- Un fósil de serpiente hallado recientemente en Brasil podría pertenecer a la especie más antigua conocida hasta el momento: Tametara mirim, que vivió hace entre 85 y 75 millones de años y estaba adaptada a la vida subterránea.
La investigación, perteneciente a la Universidad de Princeton y publicada en Nature, podría impulsar una revisión de la historia de la evolución de estos reptiles.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el fósil se encuentra en excelente estado: conserva el cráneo y gran parte del cuerpo articulados en tres dimensiones, un nivel de preservación que rara vez ocurre, lo que permitió reconstruir con detalle el cerebro del animal y descubrir características jamás observadas en las primeras serpientes.
UNA SERPIENTE EXCAVADORA
Las tomografías microcomputarizadas de alta resolución revelan complejos detalles de su neuroanatomía y muestran características en la forma del cráneo que indican que la especie Tametara mirim era una serpiente excavadora.
“El cerebro de Tametara tenía hemisferios cerebrales (la parte cognitiva) comparativamente más pequeños y también un téctum óptico (una de las partes del cerebro responsables de la visión) más pequeño que el de muchas serpientes modernas. Algunas de estas diferencias reflejan su comportamiento excavador, ya que los animales fosoriales tienen menores requerimientos de agudeza visual que los que viven sobre la superficie”, explicó Tiago Simões, primer autor del estudio, a la agencia Sinc.
El próximo paso, según explicó el científico, es investigar la base genética de lagartos y serpientes con datos neuroanatómicos, para comprender cómo emergen las novedades evolutivas en el sistema sensorial a escala genómica.
Agencia NA
La investigación, perteneciente a la Universidad de Princeton y publicada en Nature, podría impulsar una revisión de la historia de la evolución de estos reptiles.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el fósil se encuentra en excelente estado: conserva el cráneo y gran parte del cuerpo articulados en tres dimensiones, un nivel de preservación que rara vez ocurre, lo que permitió reconstruir con detalle el cerebro del animal y descubrir características jamás observadas en las primeras serpientes.
UNA SERPIENTE EXCAVADORA
Las tomografías microcomputarizadas de alta resolución revelan complejos detalles de su neuroanatomía y muestran características en la forma del cráneo que indican que la especie Tametara mirim era una serpiente excavadora.
“El cerebro de Tametara tenía hemisferios cerebrales (la parte cognitiva) comparativamente más pequeños y también un téctum óptico (una de las partes del cerebro responsables de la visión) más pequeño que el de muchas serpientes modernas. Algunas de estas diferencias reflejan su comportamiento excavador, ya que los animales fosoriales tienen menores requerimientos de agudeza visual que los que viven sobre la superficie”, explicó Tiago Simões, primer autor del estudio, a la agencia Sinc.
El próximo paso, según explicó el científico, es investigar la base genética de lagartos y serpientes con datos neuroanatómicos, para comprender cómo emergen las novedades evolutivas en el sistema sensorial a escala genómica.
Agencia NA
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