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Buenos Aires, 3 julio (NA) -- El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ratificó definitivamente la multa récord de 4.125 millones de euros impuesta a Google por abusar de su posición dominante en el mercado de dispositivos móviles Android.

Los jueces de Luxemburgo rechazaron el jueves el recurso presentado por la multinacional tecnológica y su empresa matriz, Alphabet, contra la sentencia de 2022 del Tribunal General de la Unión Europea, que esencialmente ratificó la decisión de la Comisión Europea, aunque redujo la multa inicial de 4.340 millones de euros.



El problema central del caso son las condiciones impuestas por Google a los fabricantes de smartphones Android.

"Esta sentencia no reconoce las importantes inversiones realizadas para garantizar que Android siga siendo abierto, interoperable y gratuito. Sin embargo, ajustamos nuestros acuerdos para cumplir con la sentencia inicial en 2018 y seguimos centrados en la innovación continua y la apertura para nuestros usuarios, socios y desarrolladores", declaró un portavoz de Google.


CUÁL FUE LA INFRACCIÓN DE GOOGLE

En 2018, la Comisión Europea determinó que el grupo había abusado de su posición dominante al favorecer el motor de búsqueda Google Search y el navegador Chrome mediante acuerdos de preinstalación y cláusulas de licencia relacionadas con sus aplicaciones en dispositivos Android.

En ese sentido, Bruselas clasificó estas prácticas como una infracción única y continuada, imponiendo a Google una multa de 4.342 millones de euros, de los cuales Alphabet debía pagar solidariamente 1.922 millones de euros.



El Tribunal General de la Unión Europea confirmó el fondo de la decisión de la Comisión, aunque la anuló en lo relativo a ciertos acuerdos de reparto de ingresos con fabricantes de dispositivos y operadores móviles, que estaban condicionados a la preinstalación exclusiva de Google Search en una cartera de dispositivos específica.

Tras esta anulación parcial, el Tribunal General recalculó la multa en 4.125 millones de euros, de los cuales Alphabet pagó solidariamente 1.521 millones de euros con Google. Con la sentencia, el Tribunal sostuvo que el Tribunal General no incurrió en error de derecho al considerar que las prácticas impugnadas eran susceptibles de restringir la competencia y reforzar la posición dominante de Google.

Asimismo, ratificó la valoración de los acuerdos que impedían a los fabricantes comercializar dispositivos basados en versiones de Android no aprobadas por Google, rechazando las justificaciones de la empresa y confirmando definitivamente la multa por el importe recalculado por el Tribunal General.

Agencia NA