Con el nombre de Aldo Manzotti arrancó el Clausura Asociativo de San Francisco
La Asociación de Básquet San Francisco decidió que al certamen que cierra la temporada lleve el nombre del jugador, entrenador y hoy jefe de equipo del plantel profesional de El Ceibo quieni lleva más de 40 años ligado al club.
La Asociación de Básquet San Francisco homenajeó a Aldo Manzotti, uno de los símbolos más grandes del básquet local en la puesta en marcha del Torneo Clausura 2026. El marco fue ideal puesto que el viernes inició la primera fecha donde El Ceibo, club al que siempre perteneció, disputó encuentros de categorías formativas en sus equipos Azul y Rojo.
Manzotti llegó a El Ceibo a los 7 años, llevado por su padre, y desde entonces no se fue más del club. Su primer entrenador fue Yoaquino, y con el correr de los años tuvo como técnicos a Pancho Vega, Néstor Posetto, Pero González y, ya en el tramo final de su carrera como jugador, a Juan Peiretti. Debutó en primera división en 1975, con apenas 16 años, y llegó a jugar hasta los 32. En 1983 tuvo un breve paso de seis meses por Independiente de Balnearia, pero volvió a los colores de El Ceibo para retirarse en el club de siempre. En ese recorrido vistió también los colores de la Selección de San Francisco y de la Selección de Córdoba.
Su camino como entrenador nació casi de casualidad. A los 17 años, ya afianzado en la primera de El Ceibo, surgió la chance de sumarse a Independiente de Balnearia. Para retenerlo, el entonces presidente del club, Luis Abbá, le ofreció hacerse cargo de la categoría escuelita. Esa propuesta terminó marcando el resto de su vida deportiva. Desde ese momento y hasta hoy, Manzotti no dejó nunca de estar ligado a las divisiones formativas del club, llegando incluso a dirigir a la categoría cadetes con chicos que habían sido sus propios compañeros en primera.
Cuando dejó de jugar, Abbá volvió a confiar en él, esta vez para tomar las riendas del plantel superior. Fue en esa etapa donde empezó a promover a jugadores que él mismo había formado desde la base, como Gustavo Rosa y Matías Tomatis, entre otros nombres que después fueron protagonistas en primera.
Su prioridad temprana por el trabajo, en lugar de continuar estudiando, le impidió dedicarle al entrenamiento todo el tiempo que hubiera querido en su etapa como jugador. Es, según él mismo reconoce, la única espina que le quedó de su carrera lo cual en algún momento lo llevó a preguntarse hasta dónde podría haber llegado con más horas de entrenamiento encima.
A lo largo de casi tres décadas como entrenador, Manzotti acumuló recuerdos que van mucho más allá de los títulos. Entre los que más atesora está el Campeonato Regional Dos Provincias de 1989, logrado con un grupo de cadetes al que había acompañado desde la categoría mosquitos, integrado por jugadores como Matías Tomatis, Germán Fassetta y Oscar Oldrino.
También recuerda con especial cariño al plantel de cadetes campeón provincial en 1997, que repitió el título al año siguiente ya en juveniles, aunque no pudo sumarse a la Liga Nacional Juvenil porque la mayoría de esos chicos integraba además el equipo del Colegio San Martín, que ese año viajó a Japón. Más que los resultados, lo que valora de esos años es el vínculo que mantiene hasta hoy con buena parte de los chicos que dirigió.
Hoy, Aldo sigue siendo una pieza clave de la institución. Desde la llegada de Eduardo Blengini al club en 2021, se desempeña como jefe de equipo del plantel que se apresta a debutar en la Liga Argentina, acompañando de cerca el crecimiento que atravesó El Ceibo en los últimos años.
Jugador, entrenador, dirigente y utilero en distintas etapas de su vida, Manzotti es hoy la memoria viva del club porque conoce cada rincón de su historia y es una fuente de consulta permanente para todos los que forman parte de la institución. Por eso que el torneo lleve su nombre es, ante todo, un reconocimiento a más de cuatro décadas de entrega silenciosa al básquet y a El Ceibo en particular.
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