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Eduardo Amadeo, exembajador en EE. UU.: “La decisión de Milei sobre Malvinas fue necesaria y valiente”
Buenos Aires, 8 septiembre (NA) - La decisión del presidente Javier Milei de poner en el centro de la agenda política la Cuestión Malvinas y lanzar una batería de medidas para evitar la explotaci?...
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Buenos Aires, 8 septiembre (NA) - La decisión del presidente Javier Milei de poner en el centro de la agenda política la Cuestión Malvinas y lanzar una batería de medidas para evitar la explotación de hidrocarburos en torno a las islas sigue generando opiniones muy diversas en el arco político nacional e internacional.
En ese marco, la Agencia Noticias Argentinas dialogó con Eduardo Amadeo, exembajador argentino en los EEUU y exdiputado nacional, quien además es considerado un hombre de consulta en materia diplomática en el universo del PRO.
Según su mirada, la decisión de Milei era “imprescindible” para intentar frenar el avance británico en la explotación hidrocarburífera en el área de las Islas Malvinas. Además, sostuvo que es altamente probable que Trump sostenga su apoyo a la Argentina en la disputa y que no descarta que pronto llegue también el respaldo de Israel, país del que es originaria la empresa Navitas Petroleum.
¿Qué lectura hace en líneas generales sobre los anuncios de Javier Milei sobre Malvinas?
- Creo que era imprescindible que el presidente tomara esta decisión, porque cada día que pasa sin hacer nada y aceptando la explotación del petróleo en las Malvinas consolida el “derecho”, entre comillas, de los ingleses sobre las Malvinas. Y, además, les da más sostenibilidad económica, porque parte de ese dinero va a sostener la economía de las Malvinas. Y los ingleses se harán más fuertes si consiguen avanzar en ese proyecto. Así que era muy necesario. En segundo lugar, hay una enorme cantidad de decisiones judiciales en el mundo, en Naciones Unidas, que impiden que se exploten los recursos naturales en territorios ocupados, como en este caso, y los ingleses miran para otro lado, y lo están haciendo igual. Por lo tanto, Argentina no podía quedarse de brazos cruzados, y el presidente actuó con mucha fuerza. Me parece muy inteligente que haya hecho una propuesta tan compleja, con tantas puntas. Plantea, además de las acciones judiciales, el castigo a las empresas que entren en el proyecto. La decisión de Milei sobre Malvinas fue necesaria y valiente.
Más allá de algunas críticas puntuales al presidente por la demora en ocuparse del tema, ¿cree que hay un consenso generalizado en la política argentina sobre el fondo de la cuestión, es decir, las medidas en sí?
- Esperemos que haya consenso. Pero las primeras declaraciones de algunos dirigentes del kirchnerismo son al menos frívolas. Criticar al presidente de la manera en que lo han hecho, frente a este tema que es una bandera también de ellos, de todo el arco político... Y además son muy críticos de todo lo que está haciendo el Gobierno en la materia. Así que espero que muestren su sentido patriótico y lo demuestren en el voto. Además, me pareció muy sano que el presidente haya llamado a todos al acuerdo. Hay lugares para discutir y lugares para no discutir. Y este es uno de estos últimos. Tenemos 649 muertos. No se puede hacer politiquería sobre un tema tan importante para los argentinos.
Uno de esos señalamientos es que Milei ya tuvo en sus manos durante más de 1.000 días muchas de las herramientas que anunció y que no avanzó con ninguna. ¿Usted cómo lo evalúa?
- No sé a qué se refiere con que ya estaban disponibles...
Las leyes 26.659 y 26.915 ya sancionan a las empresas que colaboran con la explotación de hidrocarburos en Malvinas y hay numerosas causas penales iniciadas contra esas compañías, pero el Gobierno nunca avanzó. Y la base naval de Tierra del Fuego comenzó a construirse en 2022, pero solo se completó el 9% de la obra.
- Lo que hay que ponderar hoy es que el presidente juntó todas las herramientas: las leyes, su decreto, la base, todo, para liderar un movimiento político muy fuerte, de mucho peso. Que estuvieran disponibles, pero sueltas, no es lo mismo que poner todo en un paquete y jugar de la manera en que decidió hacerlo. Por eso, para mí, el gran mérito es haber juntado todas las herramientas en un mismo paquete. Segundo, aprovechar un buen momento de la política internacional: los únicos aliados de Inglaterra en este tema son los propios ingleses; nadie los apoya; pierden todas las votaciones en Naciones Unidas; acaban de perder un archipiélago muy parecido a las Malvinas, que lo tuvieron que entregar (N.deR. El archipiélago de Chagos, en el Océano Índico); y la decisión del presidente Trump ayuda, por el peso natural de los EEUU. Milei encontró un buen momento para jugar toda la artillería.
Usted que fue embajador argentino en Washington, ¿ve posible un cambio de postura de los EEUU respecto a Malvinas?
- Acá hay varias cuestiones. Por un lado, está la alianza de Trump con Milei. Ya nos ayudó mucho en el campo económico, en el campo diplomático, en las exportaciones, en lo financiero. Es una alianza que está dando sus frutos. Y yo no creo que Trump vaya a cambiar esto, porque Milei se ha convertido en un referente de los movimientos y los gobiernos de derecha en toda la región y en el mundo. No hay que olvidar la discusión con Lula. No hay ninguna razón para que Trump dé marcha atrás. Entonces, está bien que Milei haya aprovechado este momento para poder hacer esta movida, que requiere consensos internos y externos. El sistema diplomático norteamericano va a jugar en Naciones Unidas. Supongamos que Gran Bretaña quiera hacer mañana alguna movida allí: ya ha perdido todas las votaciones y va a perder las que faltan. Insisto: hay que saber aprovechar los momentos y yo creo que este es un muy buen momento para acelerar la reivindicación de las Malvinas.
En ningún momento del discurso el presidente mencionó a Israel, que es el país de origen de la empresa Navitas. ¿Cree que apelar a la buena relación con ese país y con el primer ministro, Benjamín Netanyahu, puede ser otra vía de presión? ¿Qué hay que hacer con Israel y Navitas?
- La alianza de Milei con Israel es tan fuerte como la que tiene con los EEUU. Esto lo digo solo por intuición: nuestro canciller, Pablo Quirno, debe estar trabajando a cuatro manos con Israel para lograr algún apoyo de este tipo. Y no es imposible, porque Israel está en una posición de mucha cercanía con Argentina y con los EEUU. Si bien no tengo información, me parece que es casi natural que pronto podamos escuchar algo de esto, de parte de los israelíes.
Agencia NA
En ese marco, la Agencia Noticias Argentinas dialogó con Eduardo Amadeo, exembajador argentino en los EEUU y exdiputado nacional, quien además es considerado un hombre de consulta en materia diplomática en el universo del PRO.
Según su mirada, la decisión de Milei era “imprescindible” para intentar frenar el avance británico en la explotación hidrocarburífera en el área de las Islas Malvinas. Además, sostuvo que es altamente probable que Trump sostenga su apoyo a la Argentina en la disputa y que no descarta que pronto llegue también el respaldo de Israel, país del que es originaria la empresa Navitas Petroleum.
¿Qué lectura hace en líneas generales sobre los anuncios de Javier Milei sobre Malvinas?
- Creo que era imprescindible que el presidente tomara esta decisión, porque cada día que pasa sin hacer nada y aceptando la explotación del petróleo en las Malvinas consolida el “derecho”, entre comillas, de los ingleses sobre las Malvinas. Y, además, les da más sostenibilidad económica, porque parte de ese dinero va a sostener la economía de las Malvinas. Y los ingleses se harán más fuertes si consiguen avanzar en ese proyecto. Así que era muy necesario. En segundo lugar, hay una enorme cantidad de decisiones judiciales en el mundo, en Naciones Unidas, que impiden que se exploten los recursos naturales en territorios ocupados, como en este caso, y los ingleses miran para otro lado, y lo están haciendo igual. Por lo tanto, Argentina no podía quedarse de brazos cruzados, y el presidente actuó con mucha fuerza. Me parece muy inteligente que haya hecho una propuesta tan compleja, con tantas puntas. Plantea, además de las acciones judiciales, el castigo a las empresas que entren en el proyecto. La decisión de Milei sobre Malvinas fue necesaria y valiente.
Más allá de algunas críticas puntuales al presidente por la demora en ocuparse del tema, ¿cree que hay un consenso generalizado en la política argentina sobre el fondo de la cuestión, es decir, las medidas en sí?
- Esperemos que haya consenso. Pero las primeras declaraciones de algunos dirigentes del kirchnerismo son al menos frívolas. Criticar al presidente de la manera en que lo han hecho, frente a este tema que es una bandera también de ellos, de todo el arco político... Y además son muy críticos de todo lo que está haciendo el Gobierno en la materia. Así que espero que muestren su sentido patriótico y lo demuestren en el voto. Además, me pareció muy sano que el presidente haya llamado a todos al acuerdo. Hay lugares para discutir y lugares para no discutir. Y este es uno de estos últimos. Tenemos 649 muertos. No se puede hacer politiquería sobre un tema tan importante para los argentinos.
Uno de esos señalamientos es que Milei ya tuvo en sus manos durante más de 1.000 días muchas de las herramientas que anunció y que no avanzó con ninguna. ¿Usted cómo lo evalúa?
- No sé a qué se refiere con que ya estaban disponibles...
Las leyes 26.659 y 26.915 ya sancionan a las empresas que colaboran con la explotación de hidrocarburos en Malvinas y hay numerosas causas penales iniciadas contra esas compañías, pero el Gobierno nunca avanzó. Y la base naval de Tierra del Fuego comenzó a construirse en 2022, pero solo se completó el 9% de la obra.
- Lo que hay que ponderar hoy es que el presidente juntó todas las herramientas: las leyes, su decreto, la base, todo, para liderar un movimiento político muy fuerte, de mucho peso. Que estuvieran disponibles, pero sueltas, no es lo mismo que poner todo en un paquete y jugar de la manera en que decidió hacerlo. Por eso, para mí, el gran mérito es haber juntado todas las herramientas en un mismo paquete. Segundo, aprovechar un buen momento de la política internacional: los únicos aliados de Inglaterra en este tema son los propios ingleses; nadie los apoya; pierden todas las votaciones en Naciones Unidas; acaban de perder un archipiélago muy parecido a las Malvinas, que lo tuvieron que entregar (N.deR. El archipiélago de Chagos, en el Océano Índico); y la decisión del presidente Trump ayuda, por el peso natural de los EEUU. Milei encontró un buen momento para jugar toda la artillería.
Usted que fue embajador argentino en Washington, ¿ve posible un cambio de postura de los EEUU respecto a Malvinas?
- Acá hay varias cuestiones. Por un lado, está la alianza de Trump con Milei. Ya nos ayudó mucho en el campo económico, en el campo diplomático, en las exportaciones, en lo financiero. Es una alianza que está dando sus frutos. Y yo no creo que Trump vaya a cambiar esto, porque Milei se ha convertido en un referente de los movimientos y los gobiernos de derecha en toda la región y en el mundo. No hay que olvidar la discusión con Lula. No hay ninguna razón para que Trump dé marcha atrás. Entonces, está bien que Milei haya aprovechado este momento para poder hacer esta movida, que requiere consensos internos y externos. El sistema diplomático norteamericano va a jugar en Naciones Unidas. Supongamos que Gran Bretaña quiera hacer mañana alguna movida allí: ya ha perdido todas las votaciones y va a perder las que faltan. Insisto: hay que saber aprovechar los momentos y yo creo que este es un muy buen momento para acelerar la reivindicación de las Malvinas.
En ningún momento del discurso el presidente mencionó a Israel, que es el país de origen de la empresa Navitas. ¿Cree que apelar a la buena relación con ese país y con el primer ministro, Benjamín Netanyahu, puede ser otra vía de presión? ¿Qué hay que hacer con Israel y Navitas?
- La alianza de Milei con Israel es tan fuerte como la que tiene con los EEUU. Esto lo digo solo por intuición: nuestro canciller, Pablo Quirno, debe estar trabajando a cuatro manos con Israel para lograr algún apoyo de este tipo. Y no es imposible, porque Israel está en una posición de mucha cercanía con Argentina y con los EEUU. Si bien no tengo información, me parece que es casi natural que pronto podamos escuchar algo de esto, de parte de los israelíes.
Agencia NA
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