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Buenos Aires, 7 septiembre (NA) -- Más de 2 mil calzoncillos fueron enterrados en diferentes suelos de Suiza en el marco de un experimento científico.

Se trata de una iniciativa de la Universidad de Zúrich, Suiza, a través de la cual mil voluntarios enterraron un par de calzoncillos cada uno.




¿CUÁL FUE EL OBJETIVO?

El objetivo de este experimento de la Universidad de Zúrich fue comprender mejor la actividad de los organismos del suelo.

En conjunto con el centro federal suizo de investigación agrícola, Agroscope, dicha casa de altos estudios lanzó el proyecto de ciencia ciudadana "Prueba con calzoncillos" para llamar la atención sobre el ecosistema y recopilar datos científicos.

De esa manera, siguiendo un protocolo estandarizado, 1000 voluntarios enterraron más de 2000 pares de ropa interior de algodón y 12 000 bolsitas de té en aproximadamente 1000 lugares de Suiza.

Dos meses después, las desenterraron, las fotografiaron y las enviaron al laboratorio junto con una muestra de suelo para que pueda ser analizado.


LOS RESULTADOS

Los resultados muestran la actividad del suelo: la ropa interior se descompuso a ritmos muy diferentes según la ubicación.



En ese sentido, la tasa de descomposición brindó una medida de la actividad biológica: cuanto más activos son los organismos del suelo, más rápido descomponen el material de algodón.

Los calzoncillos se descompusieron más rápidamente en jardines privados, donde los investigadores hallaron los niveles más altos de materia orgánica: condiciones ideales para lombrices, hongos, bacterias y otros organismos del suelo.

Por otro lado, los organismos del suelo mostraron menor actividad en los céspedes, mientras que los campos agrícolas y los prados presentaron un nivel de actividad intermedio.

La rápida descomposición de la ropa interior suele indicar una alta fertilidad del suelo y un buen aporte de nutrientes.

"Nuestros resultados demuestran que la forma en que se gestiona el suelo puede afectar significativamente tanto a la vida microbiana como a la calidad del suelo", afirma Marcel van der Heijden, profesor de agroecología de la UZH y codirector del estudio.

Enterrar ropa interior de algodón fue una forma de realizar una acción llamativa para generar conciencia sobre la necesidad de tener suelos sanos, pero fue una forma sencilla de revelar diferencias en la actividad biológica y la fertilidad del suelo.

Así es como los investigadores proponen un "índice de ropa interior" como una manera fácil de comprender para ilustrar los procesos del suelo y concienciar a la población sobre la necesidad de protegerlo.

Agencia NA