
Luego de un 2025 clave para el proceso, la Selección Argentina Masculina ya tiene delineado su camino para un 2026 que será determinante para la clasificación a la Copa del Mundo FIBA. El año pasado estuvo marcado por el Subcampeonato en la AmeriCup de Nicaragua y la posterior doble victoria ante Cuba en las primeras ventanas rumbo a Qatar 2027, con un grupo joven de jugadores que consiguió rodaje y se afianza a paso firme, apuntalado por los referentes y su compromiso de estar con el equipo cada vez que les fue posible.
En un 2026 de calendario exigente, el desafío es sostener lo construido, consolidar roles individuales y fortalecer el juego colectivo en busca de acceder a la próxima cita mundialista.
La segunda ventana tendrá lugar en Argentina: el viernes 27 de febrero el rival será Uruguay y el lunes 2 de marzo, Panamá. En el cierre de la Primera Fase, los dirigidos por Pablo Prigioni se presentarán en Uruguay el 2 de julio y tres días después visitarán a Panamá.
De allí, los tres mejores de cada grupo arrastrarán puntos y avanzarán a la Segunda Fase de las Eliminatorias, cuyas ventanas se llevarán a cabo en los meses de agosto y noviembre, con fecha exacta a confirmarse. De momento, Argentina lidera el Grupo D junto a la Celeste -ambos con dos triunfos-, mientras que Cuba y Panamá todavía no consiguieron victorias.
Con extensas concentraciones -por tercer año consecutivo en Europa durante el verano del Hemisferio Norte- y resultados positivos, el 2025 brindó señales claras de crecimiento para el Seleccionado. En el certamen continental, donde Argentina se llevó la medalla de plata, el equipo no solo fue competitivo, sino que construyó una identidad propia con puntos altos sostenidos en la experiencia de Nicolás Brussino, Juan Pablo Vaulet y José Vildoza junto al aporte de jóvenes que comenzaron a aportar valiosos minutos en cancha como Gonzalo Corbalán, Francisco Cáffaro, Juan Ignacio Marcos y Juan Fernández, integrante del quinteto ideal en la última AmeriCup.
En esas ventanas disputadas entre fines de noviembre y comienzos de diciembre, pudieron sumarse hombres de peso como Facundo Campazzo y Gabriel Deck, jerarquizando aún más el plantel y demostrando el camino a seguir.El arranque fue ideal: dos victorias en igual cantidad de presentaciones, con actuaciones convincentes y una diferencia global de +68, que hoy posiciona a Argentina en el primer lugar de su zona.