NBA

Murió David Stern, el hombre que cambió para siempre la NBA

La NBA ​perdió a uno de los hombres más valiosos de su historia sin haber sido basquetbolista: David Stern, ex comisionado de la liga, murió a los 77 años luego de haber sufrido una hemorragia cerebral hace tres semanas.

No sólo fue el que mejor aprovechó a sus estrellas, primero con los históricos duelos entre los Lakers de Magic Johnson y los Celtics de Larry Bird y más tarde con esa leyenda llamada Michael Jordan​, sino que también fue quien entendió que manejaba un producto que podía traspasar las fronteras de Estados Unidos a diferencia de las otras ligas profesionales, como el fútbol americano, el béisbol y el hockey sobre hielo.

A su llegada al puesto de mayor cargo jerárquico (el 1 de febrero de 1984), la NBA corría riesgo de caer en la bancarrota con sus franquicias sumidas en dificultades económicas. Él levantó todo eso a partir de estrategias de marketing que posicionaron al básquetbol estadounidense.

En cierto modo, globalizó la competencia antes de la globalización y la puso en boca del mundo entero 25 años antes de que existieran las redes sociales. La Liga Nacional apenas daba sus primeros pasos y jovencitos como Emanuel Ginóbili o Luis Scola​ (más un sinfín de anónimos) ya decoraban las paredes de sus habitaciones con posters de Jordan o Bird.

Stern llevó a la NBA todo el mundo a través de jugosos contratos por los derechos televisivos y un tsunami de merchandising que llegó a los países más lejanos. Durante su gestión, de 30 años, la NBA abrió oficinas en 13 países y llevó partidos de la temporada regular a otras partes del mundo, siendo pionera entre los deportes profesionales norteamericanos.

Claro que el impacto internacional no se redujo a exportar el producto, sino a llevar a su país a los más grandes talentos del planeta. De su mano, la liga comenzó a poblarse con los mejores del mundo FIBA, con el croata Drazen Petrovic y el serbio Vlade Divac como los adelantados.

Stern había estado involucrado en la NBA durante cerca de dos décadas antes de convertirse en el cuarto comisionado de la liga el 1 de febrero de 1984. Para cuando dejó el cargo en 2014 -fue remplazado por Adam Silver-, un campeonato que había batallado para posicionarse era ya una industria de más de 5.000 millones de dólares anuales y el básquetbol de la NBA era quizá el deporte más popular del mundo, sólo detrás del fútbol. La liga es hoy transmitida por TV en más de 200 países y territorios y en más de 40 idiomas.

Pero el crecimiento no sólo fue hacia afuera. También potenció la competencia, ya que durante sus 30 años como comisionado, la liga agregó siete nuevas franquicias, reubicó a media docena de otras y aumentó drásticamente los ingresos de cada equipo. Además, la profesionalizó incluyendo controles antidopaje, el tope salarial para hacer la competencia más pareja y la implementación de un código de vestimenta.

También logró que se profesionalizara el básquetbol femenino con la WNBA, prácticamente única con el nivel de conocimiento y cobertura mediática en todo el país.

Por supuesto, no todas fueron rosas: tuvo varias pálidas, como distintas huelgas de jugadores (en ese sentido, la NBA ha sido la más «conflictiva» entre las hermanas NHL, MLB y NFL); la aprobación de la venta de los Seattle Supersonics, que implicó la pérdida de un gran mercado para la liga; acusaciones de conspiraciones y peleas de gravísima índole entre jugadores y hasta con golpes a espectadores involucrados. Sin embargo, se sobrepuso a todas esas dificultades y los logros fueron muchos más y mayores.

Cuando se conoció la noticia de su internación, el mítico Charles Barkley comentó: «Cuando era joven, hice un montón de estupideces. Y te aseguro que ir a su oficina era aterrador. Pero al final te decía que tenías que aprender, era como una figura paterna».

La ex estrella de los Phoenix Suns agregó entonces: «Hoy se ve todo el dinero que hay en el deporte y parece que siempre fue así, pero cuando yo llegué, que fue el mismo año que él asumió, el salario promedio (de un jugador) era de 250 mil dólares».

En ese sentido, Shaquille O’Neal lo calificó como un visionario: «Vio en 1984 todo lo que está sucediendo hoy. (La expansión a) Europa, China, enormes contratos de televisión, la agencia libre».

Stern fue incluido en el Salón de la Fama del Baloncesto Naismith Memorial en 2014 y en el Salón de la Fama Internacional del Baloncesto en 2016. Se le otorgó el título de «Comisionado Emérito» después de renunciar a su cargo en la NBA.

 

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